Caniches

canicheGrande: Se cree que es la variedad original de la que surgieron las demás a través de cruces para reducir la talla. La altura a la cruz varía desde 45 a 60 cm, se admite 2 cm de más, siempre que el ejemplar guarde las proporciones. En las exposiciones celebradas bajo las normas de la FCI, los ejemplares de color negro, blanco y marrón se juzgan en un mismo grupo para la obtención del CACIB. Lo mismo ocurre con los ejemplares de color gris, albaricoque y rojo; el mejor de cada uno de estos grupos pasa a un juicio final para determinar el mejor ejemplar de la variedad. Mediano: Este tipo de caniche es tal vez, el menos conocido, y a la vez el más tranquilo. Mide de 36 a 44 cm de cruz, y como en todos los tamaños, solo se aceptan los colores lisos en el pelaje. Enano: Esta variedad presenta una altura a la cruz menor a los 35 y mayor a los 28 cm.[1] Tiene que parecer un caniche de tamaño mediano, pero más pequeño y no presentar ningún signo de enanismo. Como en las variedades más grandes, son juzgados agrupados por colores. Toy: La variedad tiene una altura de entre 24 y 28 centímetros a la cruz o alzada, siempre que se mantengan las proporciones y que no presenten ningún síntoma de enanismo. Se juzgan todos los colores juntos.

Procedentes de Francia, los caniches son descendientes del Barbet, originarios de los pantanos alemanes; y en la Edad Media, fue destinado para la caza de aves natatorias como el pato o el ganso, de modo que se seleccionó por características tales como su adaptabilidad al terreno cenagoso y su resistencia al agua, lo que hace que esta raza, junto con otras sean llamados perros de agua. A partir del siglo XVI, los caniches empezaron a ser famosos por su belleza e inteligencia, sobre todo en diversas presentaciones circenses y obras de arte de diversos autores como Alberto Durero y Francisco de Goya. En tiempos de Luís XVI de Francia ya era muy común su presencia en la corte francesa.